martes, 15 de noviembre de 2011

Lo que me pasó anoche

Fui al kiosko y me compré un chocolate. Lentamente me acerqué a ti y te toqué el hombro. Me miraste con una cara tranquila, con los ojos vidriosos pero sin señal de llanto.

- Toma, quiero regalarte este chocolate.
- ¿Por qué?
- Por que un chocolate siempre ayuda a levantar un poco el ánimo. Sé que en este momento es difícil comprenderlo, y da pena y rabia que pase, pero soy creyente de que todo lo que ocurre es para mejor.

En ese momento un "gracias" y una lágrima se asomaron al mismo tiempo. Nunca te había visto, y quizá nunca te volveré a ver, pero si el destino cruza nuestros caminos otra vez, quisiera conocer tu sonrisa

2 comentarios:

  1. Para que no seas un pelador que dice que no leo tu blog... Holi :D
    Bonito gesto!! Ojalá todas las personas fuesen capaces de hacer eso mismo, el mundo sería más feliz y agradecido :)

    ResponderEliminar
  2. Ajajaja linda, gracias, son esas pequeñas cosas que a veces sacan una sonrisa y te entibian el corazón

    ResponderEliminar