domingo, 20 de noviembre de 2011
Como aviones de madera
martes, 15 de noviembre de 2011
Lo que me pasó anoche
Fui al kiosko y me compré un chocolate. Lentamente me acerqué a ti y te toqué el hombro. Me miraste con una cara tranquila, con los ojos vidriosos pero sin señal de llanto.
- Toma, quiero regalarte este chocolate.
- ¿Por qué?
- Por que un chocolate siempre ayuda a levantar un poco el ánimo. Sé que en este momento es difícil comprenderlo, y da pena y rabia que pase, pero soy creyente de que todo lo que ocurre es para mejor.
En ese momento un "gracias" y una lágrima se asomaron al mismo tiempo. Nunca te había visto, y quizá nunca te volveré a ver, pero si el destino cruza nuestros caminos otra vez, quisiera conocer tu sonrisa
martes, 8 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Para leerlo en un año mas
Me duermo tarde todos los días
Despierto tarde todos los días
Estudio poco
Desayuno un par de veces a la semana
No cuido mucho mi físico, pero no me considero gordo =P
Como poco, apenas el almuerzo y algo en la tarde
Como sano, excepto ciertas ocasiones
No tengo polola
Tengo un Notebook Lenovo 3000 N200
Tengo un celular Samsung que me regalaron mis papás
No tengo reproductor de música
No tengo consola de juegos
Soy jugador de WOW, relativamente dedicado
No veo tele casi nunca
No leo diarios ni revistas
Leo un par de libros, parceladamente
Soy de pocos amigos, pero buenos
No carreteo mucho
No fumo (nada)
No tomo para emborracharme
El 90% de la música que escucho es Eurobeat
y no se que mas agregar, seguramente omito cosas o no quiero agregarlas, pero bueno, ya veremos que pasa en un año ;D
martes, 1 de noviembre de 2011
Obra Maestra
Llegue y ya no estabas. Lástima.
Sabía que debía tardar menos en vestirme, en practicar frente al espejo mis palabras, en escoger las flores perfectas y correr al edificio. Ya no importa nada de eso, quizá fue la última y la primera vez que te vi, pero fue lo suficiente para componer un réquiem a nuestro amor imposible.
Perdóname por no decírtelo, por seguir tus ojos en la multitud, por amar tu aroma, por desearte entre mis brazos. Ese salón será el recuerdo inmutable de nuestra pasión, de mi deseo desbordado como ríos de perfume, del recogimiento y la lujuria que provocaste cuando tu mirada encendida quemó mi alma y la hizo suya.
He vuelto aquí cada día solo con la esperanza de encontrarte otra vez, pero minuto a minuto mi esperanza como hojas de otoño se marchita y muere, y vuelve a florecer en la primavera de una nueva alba radiante, siguiendo el sol de tu recuerdo.
Tus manos finas, tu figura de seda, la gracia de tus movimientos y la delicadeza de tus ojos, todo tan vívido como aquel día, existente solo para mi mente, guardado en el rincón de las cosas mas sagradas.
Sólo lamento nunca haberme acercado, no haber dicho lo que tenía que decir por miedo al rechazo, y nunca haber oído la armonía de tu voz.
Luego de ese día, esta galería se ha vuelto cada vez mas vacía.